Inquilino remolón que paga tarde mal y nunca

Inquilino que paga tarde mal y nunca:

Cuando un inquilino da larga debemos de estar muy atentos para proceder con eficiencia. Valorar la situación es muy complicado, no es lo mismo quien no paga por no querer que por no poder. No será lo mismo una situación excepcional que aquello que se va convirtiendo en una generalidad.

Dependerá también mucho de la reacción del inquilino. Normalmente un inquilino que se retrasa tiene que tener una actitud directa en la que le diga al propietario lo que ocurre y trate de dar una solución para tener algo a lo que atenerse.

Las circunstancias que se produzcan añadidas también son importantes. A nuestro modo de ver no es lo mismo quien paga menos que quien no paga nada. Precisamente quien no paga todo lo que corresponde pero en cambio si que paga una parte, al menos está demostrando una voluntad.

Por poco que sea, toda persona puede pagar algo. El no pagar algo y repetirlo durante dos meses deberá de suponer para el propietario la iniciación de un procedimiento de desahucio express.

Como se suele decir si el propietario aprecia que el inquilino hace lo que quiere y va pagando tarde, mal y nunca, deberá de tratar de negociar una solución con él. La mejor, la resolución del contrato incluso cediendo con la condonación de parte de la deuda. Debemos de ser conscientes que en un contrato de alquiler, conforme está la Ley, la parte débil es la propiedad. De lo contrario comenzar cuanto antes un desahucio express a sabiendas de que la tramitación tardará unos 6 meses, a pesar de lo cual, cuando mas tarde se inicie mas se retrasará aún todo.

Inquilino remolón:

No debería ser normal que un inquilino se remoloneara en el pago de la renta del alquiler. Por desgracia si que es frecuente, más aún ahora con las circuntancias sociales que no debemos de olvidar.

En la actualidad los sueldos siguen bajos y los precios de los alquileres se han disparado. Eso crea no sólo una situación de malestar por parte del inquilino que debe de destinar una gran parte de sus ingresos al alquiler, sino que además existe una verdadera complicación para hacerse cargo del pago de la renta.

En el momento en el que al inquilino le viene un gasto inesperado o se reducen sus ingresos, por ejemplo al no lograr comisiones de venta o al despedir a uno de los miembros de la familia, existe un verdadero problema para el pago.

El inquilino tiene toda la razón de que hay que intentar entenderlo cuando no puede, pero también hay que intentar entender al propietario que alquiló su propiedad con la única condición de recibir la renta pactada. El propietario también se organiza la vida conforme el pago acordado y el inquilino le repercute el problema llegando a una complicada situación.

Supone un verdadero perjuicio ya que el tiempo del pago también tiene valor
Pagar tarde el alquiler

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